viernes, 2 de julio de 2021

El Diario de La Muerte

 Querido diario. Empiezo a tener sensaciones que jamás experimenté. Se supone que la eternidad es un privilegio que, entre otras cosas, anula eso a lo que llaman cansancio. Pero hay cosas que ya no sé cómo tolerar, son muchos años y hasta mi guadaña se está oxidando! Hoy tuve que ir a cosechar a uno en un hospital, la quedó en terapia intensiva. Tenía una baranda a perro quemado o algo así, un asco. Si ya saben que la está por quedar, saben lo hecho mierda que está el tipo ¿Tanto cuesta pegarle una lavadita o perfumadita para cuando llegue yo? Encima se ve que un minuto antes de quedarla se dio el último lujo y se rajó uno fiero fiero. Cuando llegué el aire estaba más viciado que en Chernobyl, decí que estaba sólo si no seguro me tenía que llevar al acompañante. Y lo que me da más bronca es que cuando ya me cargué el alma le hacen los honores y ahí sí lo ponen lindo. Lo maquillan, lo visten bien, lo dejan para que parezca dormido y no palmado. Al pedo porque después si no lo hunden en la tierra lo queman como un papel. Y encima ahora que está este sistema raro de las obras sociales, si tenés Galeno o Swiss Medical los tengo que llevar al paraíso, pero con Osesac lo tengo que bajar al infierno. En otra época era más fácil, si la Iglesia decía que iba arriba, iba arriba, si decía que iba abajo, se mandaba para abajo. Ahora primero tengo que chequear el expediente y ver que cobertura tiene, ¿¿qué carajo es un expediente?? Encima la mayoría tiene prepagas berretas, Lucifer está a las puteadas. No tiene dónde meter más gente. Y no fue sólo el del hospital, también tuve que ir a buscar a uno que se había suicidado ¿Y qué método de suicidio eligió? Tirarse de una terraza en un edificio, ¡¡¡la puta madre!!! Todo bien, pero a mi también me da impresión la sangre. Imaginate llegar al lugar para llevarte el alma del tipo y cuando lo ves, más que un tipo parece un puré de tomates estrellado en el piso. Te juro que casi me desmayo. No lo entiendo, ¿que necesidad esa de hacerte mierda para irte? ¿Qué te cuesta tomarte un veneno o algo asi? Estuve un rato largo hasta que se me pase el revuelto de estómago que me agarró al ver esa escena, me lo tuve que llevar con los ojos cerrados. De hecho, por hacer las cosas con los ojos cerrados, casi me equivoco y me llevo a un mirón que estaba ahí. Decí que me di cuenta en el momento si no, ¡alto quilombo! Pasa zafar lo hice pasar como que le dio un bobazo por ver el puré de tipo en el piso y lo dejé volver justo. Ya me pasó una vuelta que me llevé al que no era, flor de multa tuve que garpar ¿Cómo se llamaba?? Ah, sí, Bruce Lee o algo así ¿ Y qué querés? Si son todos los chinos iguales. Es más, hasta sospecho que alguna que otra vez también me equivoqué de chino pero no se dieron cuenta ni ellos. Pero es que no soy una máquina. No sé qué pasó, pero en un momento me tenían más respeto. Me acuerdo cuando las personas se empezaron a ordenar un poco para convivir y surgieron las primeras civilizaciones, se preocupaban por mí. Me respetaban, me hacían ofrendas, me sentía realmente importante. Y siento que con el paso del tiempo me fueron… ¿cómo decirlo? No quiero decir que me menosprecian, pero, capaz que me normalizaron demasiado. Antes no es que me creía Dios o Lucifer, pero me sentía parte de la comisión directiva. Era importante mi llegada, ahora… casi que es lo mismo que esperar el colectivo. Ya ni siquiera a madres y padres les preocupa que yo me acerque a sus hijos. Hoy tuve que ir a buscar a un nene de 3 años porque los padres decidieron no vacunarlo. Pobre pibe, no entendía nada. Me miró cómo diciendo “¿quien sos?”. Y lo peor, no tenía obra social. Igual la guardería de Lucifer no está mal, a veces hasta canta Michael Jackson. Lo bueno es que creo que esto un poco se va a terminar ya que ahora cada vez hay más despenalizaciones del aborto. Porque eso era un gris legal para mí también!! Porque dónde el aborto es ilegal resulta que me piden que me haga cargo de algo que no había visto la luz ¡¡¡Y eso no estaba en el contrato!!! Más que bendecir las perchas que usaban mucho no podía hacer, pero ahora la cosa va tomando un poco más de marco legal así que en eso, creo que vamos avanzando. Pero bueno, la verdad que a veces me dan gana de plantear mi jubilación. Ya les dije a Dios y a Lucifer que no tengo ningún problema en entrenar y capacitar algún ángel o demonio que le interese el puesto. Ya son muchos años sin, ni siquiera, saber lo que son las vacaciones.

lunes, 21 de junio de 2021

Examen de Historia

Y acá estoy. Viernes 15.30hs, examen de historia. Qué materia de mierda! Nunca me importó. En esta hoja dónde debería estar escribiendo las respuestas al examen sobre si Napoléon era francés, húngaro, budista o hincha de Ferro, estoy escribiendo estas sensaciones que me pasan al estar sentado en el aula en un banco simulando que hago un examen como la mayoría de mis compañeros. Y digo la mayoría porque sé bien que algunos están exactamente igual que yo. Fabrizio y Gabriel tuvieron los huevos suficientes para plantear a los 10 segundos de arrancado el examen que no sabían ni entendían una verga lo que estaba pasando, dejaron sus hojas en blanco sobre el escritorio de la profe y se fueron al patio a esperar que pase la hora hasta irnos a casa. Yo, por algún motivo, me paralicé unos segundos y medio que ya no me dio levantarme 10 segundos después que ellos para hacer lo mismo. Era en el momento o nada. Ahora tengo que hacerme cargo de esta situación y simular que estoy haciendo el examen, porque encima la profe Herrera es bastante pilla. Se da cuenta si cogoteás para ver qué puso alguno o si estás haciendo cualquiera. Ahí me hice medio el boludo y miré un poco, está como escribiendo algo. Capaz está igual que yo escribiendo pelotudeces de lo al pedo que está. Debe ser un embole estar ahí una hora mirando a todos los pibes escribiendo en una hoja. Pero ésta seguro que tiene un ojo en lo que escribe y el otro mirando el aula. Nunca sabés como hace pero siempre te ve, la hija de puta. Me acuerdo cuando con el Chino nos pasamos los papelitos con nuestro sistema indetectable a prueba de docentes, cómo hacíamos siempre en todos los exámenes. Jamás nos descubrieron, hasta que se lo hicimos a la profe Herrera. Encima fue y avivó a todos los demás pelotudos. Nos cagó. Porque si no, ahora estaríamos pasándonos los papelitos como falopa por la frontera, en vez de hacer tiempo porque, de pelotudo que soy, no fui a dejar la hoja en blanco como los otros dos. El Chino, otro que la hizo bien y ni vino, no sé si se rateó o directamente la vieja se copó y lo dejó faltar. Encima, no me dio la cara para entregar de toque en blanco porque tengo miedo que me pregunte algo, medio que esta profe ya me tiene de punto. Y cómo el fin de semana pasado me fui a hacer el piercing en la lengua, estoy que hablo medio como pelotudo porque la lengua está un poco hinchada y todos estos giles me gastan. Me dicen que hablo como retrasado, pelotudos. Ya me voy a cagar de risa yo de estos virgos, cuando las chicas quieran estar conmigo para que les pase el piercing por todos lados mientras estos se matan a paja en sus casas mirando las fotos de sus primas en el cumple de 15. Miralo a Altamirano, ese tiene más pajas que una escoba. Todos los cuadernos duros tiene el hijo de puta. Lo que deben ser las sábanas de ese. Pobre la vieja que seguro le lava todo, que garrón. Primero te la pasás limpiándole la mierda del orto para que cuando más o menos el pibe medio que entendió como hacerlo tengas que limpiarle la ricota de la sábana. Qué horror! En eso mi vieja tiene suerte, yo soy más piola. Me voy al ñoba y la ducha se encarga de todo. Lo que sí, ahora que lo pienso, espero que mi hermana no haga lo mismo. No vaya ser cosa que que estemos acumulando material genético en el desagüe del baño y un día salga un pibe mutante gestado por mi hermana y yo! Qué horror! Voy a empezar a usar medias, perdón ma. Bueno, creo que ya hice suficiente tiempo y puedo ir a entregar el examen, si le pongo la hoja de las preguntas arriba y la de las respuestas en blanco abajo en el momento no lo va a notar. Tengo que aprovechar cuando se levante otro para entregar así se mezcla con otro examen y pasa más desapercibido. Pero, la puta madre! No puedo ser más pelotudo!!! Acabo de escribir toda la “hoja en blanco” con esto!

viernes, 21 de febrero de 2020

En instantes se pega el corchazo


Máxima tensión, incertidumbre, expectativa, curiosidad. Todo se mezclaba en un aire complejo en dónde el impacto de una situación real se embarra en la composición de un show de tv. Sólo hay un canal que logra eso. Por supuesto, tiene que ser periodístico. El periodismo se desarrolló a lo largo de la historia de una manera casi imperceptible, acostumbrándonos de a poco para que la digestión sea lenta cosa que después no entendamos porque cargamos con semejante malestar estomacal y posterior diarrea. Algunos hasta sostienen que no fue la medicina sino el propio periodismo el que inventó la pastillita de carbón. No utilizo la palabra “evolución” en referencia al periodismo porque todavía creo en fantasmas y tengo miedo que Darwin aparezca para re cagarme a trompadas. O me asuste, o capaz busque una manera para que me arrepienta de utilizar un término que introdujo con mucho estudio para describir un “avance” en el propio desarrollo humano. Aunque estoy seguro que si hoy lo revivimos y le organizamos un city tour, muy posiblemente corrija sus teorías. Pero en cuánto al show, perdón… en cuánto a la nota periodística, son esos momentos en que tanto el tipo que sostiene la cámara como el que sostiene el micrófono relatando la situación escupiendo sobre el mismo cada vez que pronuncia una “T” o un “P” y hasta el tipo que maneja el móvil importándole una verga si la nota mide o no, todos ellos saben que están siendo testigos de un momento que será histórico. Saben que eso que están transmitiendo y relatando cual partido del ascenso con más patadas a las rodillas que a la pelota será en unos años parte de los virales y archivos que quedarán para siempre en páginas como You Tube y que el ciudadano promedio quizás en una noche de embole, con porro de por medio (¿o con un whiskicito?), repasará una y otra vez. Y seguramente algún ingenioso lo convertirá en meme. Muy posiblemente.
La situación: un ex policía acusado de delitos de lesa humanidad (y no me refiero a ponerle ananá a la pizza) sentado en una silla en algún lugar del campo, con un arma en la mano amenazando con dispararse en la cara. El cronista con el micrófono dándole relato a la situación a pocos metros de él, su camarógrafo, el productor detrás de cámara, el móvil y un puñado de vecinos de la zona casi como si fuesen extras preparados para la situación. Uno de ellos tomando mate. El canal de noticias desde su estudio siguiendo el paso a paso, el periodista del piso pidiéndole el minuto a minuto al cronista desde el móvil. Ya hace casi una hora de la situación.
- Señor, ¿se va a disparar?- pregunta el cronista del móvil al ex policía que sostiene el arma apuntado a su cabeza. Muy posiblemente tanteando la situación para avisar si hay tiempo para ir a una tanda o mejor esperamos un ratito más.
El protagonista de la situación mira a los ojos al cronista y le hace una leve seña afirmando con la cabeza.
- Confirmo- dice el cronista a sus compañeros de piso. Inmediatamente, aparece una placa en la pantalla de la tv sobre la imagen para todos los espectadores: EN INSTANTES SE PEGA EL BALAZO. Entre líneas era un “quédate, bancá un toque”. Casi como un “ya se que estamos esperando hace bocha, pero se va a dar”.
Y fue en ese momento, dónde el protagonista levanta la mirada hacia la cámara, el cronista del móvil estornuda y pide perdón por ensuciar el momento con el sonido.
-  Salud- se escucha decir en la transmisión al cronista desde el piso. Sigue habiendo compañerismo.
- Quiero pedirle perdón a mi madre, a mi familia- dice el ex policía- sé que no es la mejor decisión- hizo una pausa. El cronista del móvil, un hombre de unos 36 años, recordó un momento de Los Simpsons. “Ya comete la maldita naranja”. Se río por dentro. El hombre levanta el arma apuntando a su sien. Y gatilla.
SPLASH
Un chorro de agua rebota en la sien. El cronista del móvil, el del piso, el camarógrafo, el productor, el hombre que maneja el móvil, los espectadores, nadie entendió en un primer momento que estaba pasando.
- Me equivoqué de arma, agarré la pistola de agua. Que boludo.
Había una placa ya escrita esperando para salir, “SE PEGÓ EL BALAZO”. Nunca salió.
Desde el piso inmediatamente cortaron la transmisión en vivo. Maldijeron la situación, al falso suicida y fueron a una tanda. No se vaya, a la vuelta tenemos el sorteo de la lotería, esta semana podría ser de usted.
En el móvil, el cronista con el micrófono en la mano, casi como el ramo de flores que llevaste con toda confianza de que iba a ser bien recibido y te lo hicieron meter en el ojete, miró un minuto la situación como analizando lo que había acabado de pasar. Sacó su teléfono celular, marcó un número.
- ¿Todavía está el fiambre de la señora sobre las vías del tren que acaban de arrollar? Ah, genial, vamos para allá- y en 5 minutos ya no había cronista, cámara, móvil, ni los vecinos de la zona. Solamente quedó el que no paraba de tomar mate. La escena final era sólo un hombre sentado en una silla con una pistola de agua en la mano, frustrado. El espectador que seguía tomando mate, con un perro al lado que posteriormente se acerca al falso suicida y empieza a montarlo en una pierna.
“¿Pero al final fue a buscar el arma verdadera y se pegó el corchazo?” Ya no importa.